martes, 29 de marzo de 2016

Extranjería cotidiana.

Cuando era niña y aprendí a leer recuerdo que pensé que era lo más increíble que me había pasado. Leía absolutamente todo lo que caía en mis manos; publicidad, novelas, propaganda, libros y hasta lecturas prohibidas para niños. Me encantaba el spoiler y me adelantaba capítulos enteros en la primaria. Me obsesionaba saber de todo sobre todo y de algún modo pensé que la vida me atraparía por sorpresa y que por arte de magia encontraría mi camino. No fue así. 

Admiro muchísimo a la gente que sabe lo que quiere, que lo descubre y va por ello a lo largo de su vida. Nunca tuve claro que era lo mío o qué era para mi y he estado dando vueltas por ahí. 

Supongo que uno tendría que agradecer al último que dio la vuelta y se perdió en la esquina, a ese que rompió promesas y se fue, esos amores rotos lo hacen a uno preguntarse una vez más sobre la vida. Porque de nuevo estas parada sola, lista para que esas preguntas que haces a un lado cuando eres "feliz" y entonces te golpean de nuevo como un camión. 

Admiro mucho a la gente que sabe lo que quiere porque me imagino que ha de ser muy feliz levantarse en las mañanas mirando una meta, trazando un camino, echando raíces. Y la verdad que yo me la he vivido de un lado a otro desde hace años. Como un extranjero, haciendo amigos de ratos aquí y allá, jugando a la pareja feliz en una ciudad y en otra.

Mirando el techo tratando de dormir, en este cuarto tan mío, en este cuarto que es como mi quinto cuarto. Me he preguntado en esta ciudad tan grande que ahora es mi nuevo hogar y que no sé si acaso lo será por mucho tiempo. Y entonces me llega de no sé dónde, y algunas respuestas, aunque pocas me cruzan. 

He estado amando amores sin ser yo, buscando respuestas en personas equivocadas y matándome de apoco de nostalgia. Y me ha quedado claro, la única constante en mi vida ha sido mi deseo de aprender. Mi único plan es seguir avanzando, seguir aprendiendo y con surte encontrar un lugar que no me haga sentir una forastera. Porque nunca entendemos que para encontrar el amor uno debe verse a sí mismo, y esa... ha sido mi cruz, mi propósito inconcluso, lo que me tendrá vagando un tiempo más. 


Karen Reyes